sábado, 20 de junio de 2009

.El silencio del mar. Benedetti.


El silencio del mar
brama un juicio infinito
más concentrado que el de un cántaro,
más implacable que dos gotas.

Ya acerque el horizonte o nos entregue
la muerte azul de las medusas,
nuestras sospechas no lo dejan.

El mar escucha como un sordo,
es insensible como un dios
y sobrevive a los sobrevivientes.

Nunca sabré qué espero de él
ni qué conjuro deja en mis tobillos
pero cuando estos ojos se hartan de baldosas
y esperan entre el llano y las colinas
o en calles que se cierran en más calles
entonces sí me siento náufrago
y sólo el mar puede salvarme.

1 comentario:

Stella dijo...

Claro, porque menciona al mar, y justo andaba con una foto de gesell y dije, ya está, fijo el post.

Un beso Muriel.